Los puntos de carga con cable incorporado son perfectos para aparcamientos privados donde un mismo vehículo se conecta frecuentemente, evitando tener que acarrear y conectar el cable en cada carga.
El conector queda sujeto en el propio cuerpo del punto de carga y tan solo es necesario enchufarlo al coche para iniciar la carga.
La llave situada en el lateral permite seleccionar la corriente de carga más adecuada en cada momento o bloquearlo para evitar el uso no autorizado.